Creación, y mejora, de productos y servicios para generar empleo.

viernes 27 de enero de 2012

Creatividad, moda y empresarios


Este mes de enero se ha celebrado en Oviedo el cuarto encuentro “La cultura en el siglo XXI”, que giró en torno al arte y la moda. Entre los ponentes que participaron en el mismo, figuran dos emprendedores a los que tenemos en gran estima, Enrique Loewe y Purificación García. El presidente de Loewe, una de las firmas más importantes de la moda de alto standing en España y de la Fundación de su mismo nombre, señaló que el problema de la moda es que no hay empresarios capaces de desarrollar una industria competitiva. Argumentó que los creativos y diseñadores sueles ser “personas orquesta”, que pretenden abarcar todos los aspectos del negocio, desde la parte creativa a la comercial. Lo que suele desembocar en fracasos, al no percibirse la moda como un negocio. De manera similar, Purificación García señalaba que es difícil congeniar la parte creativa y la empresarial de la moda. Toda vez que los creativos en general tienen pocas dosis de humildad, y un ego muy subido.

El caso de la moda es común con muchos emprendedores. Hay quienes quieren controlar todo el nuevo negocio, con el propósito de que los primeros años se haga exactamente lo que ellos prevean, para así garantizar el éxito del proyecto. Pero puede ser un error diversificar tanto sus energías, sin delegar ni externalizar. Es más prudente plantear desde el comienzo un director competente, con un equipo de profesionales para cada área del negocio, centrándose el promotor solamente en la dirección del área específica que domina. Y como señala el reconocido gurú del management Tom Peters, normalmente el éxito no se da por casualidad, sino porque todos los miembros del equipo cumplen con las dos “T”s de la excelencia: el “Talento” y el (mucho) “Trabajo”.
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